Buchón Jienense
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STANDARD BUCHON JIENENSE
Cabeza del buchón jienense: Fuerte, no muy ancha en su parte superior, pero si almendrada, formando una línea elíptica desde la parte anterior a las rosetas, llamado hachazo, si no formando una línea regular.
· Ojo del buchón jienense: El iris debe ser rojo pigmentado, brillante en los azules, negros, toscados, mulatos y colores afines, siendo en los de pluma clara como bayos, cenizos, blancos y de color rosa, anaranjados. En ninguno de los casos de color amarillo o verdoso.
· Pico del buchón jienense: En su primera edad el buchón jienense da la sensación de ser más bien largo, pero a medida que va alcanzando madurez, engordando las rosetas, hasta el inicio de la parte posterior del cuello, no debiendo de presentar hendiduras tras las rosetas, desaparece esa largura aparente de su primera edad. Deberá ser fuerte y algo romo, no presentando forma de pico de loro. En la parte posterior suelen aparecer en algunos ejemplares dos o tres verrugas, no considerándose defecto no tenerlas.
· Rosetas o Carúnculas del buchón jienense: En su primera edad largas, lisas, hacia arriba, formando dos triángulos, los cuales con la edad van aumentando considerablemente.
· Patas del buchón jienense: Deberán ser proporcionadas al palomo, de un tamaño mediano, no deberán ser cortas, ni demasiado altas, ni ser calzadas de plumas, denotando un color rojo algo moradas, cubiertas de escamas.
· Cerco de ojos del buchón jienense: Este es un detalle muy característico del buchón jienense, debe ser de color gris intenso, en los azules y betún en los negros, y rosado en los de pluma clara. Este ribete del buchón jienense debe ser fino y un poco pronunciado en su parte anterior del ojo, aumentando un poco con la edad, tanto el ribete como el abultamiento.
· Buche del buchón jienense: Este deberá tener forma de pera, no muy grande, algo descolgado, en posición normal, no debiendo de arrastrarlo arrullando, evitando con ello el balanceo en el vuelo. No debe de tener el buche alto o subido a los lados del cuello. Posee una irregular tirilla emplumada que parte el cuello en dos mitades sin llegar al buche. No se considera defecto el que no la tenga.
· Plumas del buchón jienense: Pegadas al cuerpo, brillantes y sanas, admitiéndose cualquier variedad de tonalidad de color, pero siendo preponderante los colores como los azules en primer lugar, toscados, negros gotados o franciscanos, avionados, porcelana o pelo de rata, cenizos, etc. La cola de tamaño mediano, normalmente de 12 plumas, anchas y vigorosas.
Cuidados e Higiene de las palomas
La cría y Reproducción
de la paloma

